Brasil en Dos Ruedas: Atravesando la Ruta del Cerrado en la Estación Seca en Moto

Brasil, un país vasto y diverso, ofrece a los aventureros una experiencia única al explorar sus paisajes en dos ruedas. Desde las exuberantes selvas amazónicas hasta las doradas playas del nordeste, Brasil es un destino inigualable para los amantes de la aventura en moto. En esta ocasión, nos aventuramos a través de la Ruta del Cerrado durante la estación seca, una travesía que promete paisajes impresionantes, desafíos emocionantes y una conexión profunda con la naturaleza brasileña.

El Cerrado, uno de los biomas más grandes y biodiversos de Brasil, se extiende a lo largo del centro del país, abarcando una vasta extensión de sabanas, bosques y formaciones rocosas. Durante la estación seca, que va de mayo a septiembre, el paisaje del Cerrado se transforma, revelando sus características únicas y deslumbrantes.

Nuestra aventura comienza en la ciudad de Brasilia, la moderna capital brasileña, diseñada por el renombrado arquitecto Oscar Niemeyer. Después de equipar nuestras motos y revisar nuestros mapas, nos dirigimos hacia el oeste, hacia las vastas llanuras del Cerrado. El sol brilla en lo alto y el aire seco nos envuelve mientras avanzamos por carreteras sinuosas y caminos de tierra roja, rodeados por una vegetación que parece arder bajo el intenso calor.

A medida que avanzamos, nos encontramos con pueblos pintorescos y comunidades rurales donde la vida parece haberse detenido en el tiempo. Los lugareños nos reciben con hospitalidad y nos cuentan historias sobre la vida en el Cerrado, compartiendo su profundo conocimiento de la tierra y sus recursos naturales.

La verdadera belleza del Cerrado se revela a medida que nos adentramos en su interior. Nos maravillamos con la diversidad de flora y fauna que habita en esta región, desde las majestuosas araucarias hasta las coloridas aves que surcan el cielo. En cada curva del camino, nos encontramos con cascadas escondidas, cañones impresionantes y formaciones rocosas que desafían la gravedad.

Pero la aventura en el Cerrado también presenta sus desafíos. Las carreteras pueden volverse difíciles de transitar, especialmente durante la estación seca, cuando el polvo y la arena cubren los caminos. Los cambios bruscos de temperatura y las largas distancias entre pueblos pueden poner a prueba nuestra resistencia y determinación. Sin embargo, cada obstáculo superado nos brinda una sensación de logro y nos acerca más a la naturaleza salvaje de Brasil.

Después de días de viaje, finalmente llegamos al punto más alto de nuestra travesía: el Parque Nacional de la Chapada dos Veadeiros. Aquí, nos encontramos con paisajes que desafían toda descripción, con cañones profundos, mesetas de piedra y cascadas cristalinas que se deslizan por acantilados escarpados. Nos sumergimos en aguas termales naturales, exploramos senderos serpenteantes y nos maravillamos con la belleza indómita de este lugar.

Nuestra aventura en la Ruta del Cerrado llega a su fin, pero las experiencias vividas y los recuerdos atesorados perdurarán para siempre. Brasil en dos ruedas nos ha mostrado la grandeza y la diversidad de este país extraordinario, despertando en nosotros una pasión por la aventura y un profundo respeto por la naturaleza. Hasta la próxima travesía, cuando nos embarquemos en nuevas exploraciones a través de los paisajes inigualables de Brasil. ¿Buscando motos de ocasión?